El Procedimiento para calibrar Básculas consiste en comparar un Patrón, normalmente una Masa Patrón, con la Báscula realizando varios puntos de medición a lo largo de su rango de uso y adicionalmente llevando a cabo los ensayos de Repetibilidad y Excentricidad.
Las básculas de un único plato son las que utilizan células de carga electrónicas para la determinación del Peso. Por este motivo, la gravedad juega un papel determinante a la hora de medir con una báscula. De este modo, las recomendaciones generales es que una báscula con más de 60.000 escalones (rango de pesada dividido entre su resolución) se debe calibrar en su lugar de uso, ya que la gravedad tiene una influencia relevante en la pesada que determine la báscula.
Para verificar las Básculas es posible utilizar de manera general las reglas de decisión que ha publicado ILAC (Cooperación Internacional de laboratorios Acreditados), donde se establece criterios para declarar la conformidad de un Instrumento independientemente de la especificación que se esté verificando. ENAC lo tiene traducido al Español en el siguiente enlace Reglas de decisión en Español ILAC-G8. Si se prefiere en Inglés, se puede acudir directamente al documento publicado por ILAC (ILAC-G8).
Como criterios de verificación de los resultados de la calibración específicos para las Básculas se pueden considerar los errores máximos encontrados en la norma Internacional UNE EN 45501 para Instrumentos de pesaje de funcionamiento no automático.
También se pueden verificar las básculas según las especificaciones del fabricante. De este modo, podremos documentar si el fabricante nos ha suministrado un equipo conforme al contrato comercial. Las especificaciones de error máximo deben estar en el manual siendo frecuente que se den en función del Fondo de Escala, por lo que cuanto más nos ajustemos a nuestro rango de uso, menos error tendremos durante su uso. También es muy recomendable ajustar las básculas en periodos controlados durante su uso y antes de su calibración y verificación.
Como Procedimiento para calibrar los Básculas, está disponible el publicado por el Centro Español de Metrología TH-003 basado en estándares internacionales y que es documento de referencia para los Laboratorios de Calibración. En este procedimiento está descrito tanto la sistemática de calibración como el tipo de patrones y el cálculo de Incertidumbre necesario para asegurar la transferencia de la trazabilidad metrológica.
El procedimiento son tres ensayos que miden cosas distintas. En una báscula de plataforma no tienen el mismo peso que en una balanza de sobremesa: el receptor es grande, la carga se apoya donde puede y casi siempre hay varias células trabajando a la vez.
| Ensayo | Cómo se hace | Qué revela en una báscula |
|---|---|---|
| Excentricidad | Se pasea una misma carga por el receptor: centro y las cuatro zonas, apoyando sobre cada célula. | Es el ensayo crítico en una báscula. Un plato sobre cuatro células puede repartir mal, y ahí el error depende de dónde aparque el camión o dónde se deje el palé. |
| Repetibilidad | Se carga y descarga la misma masa en el mismo punto varias veces seguidas y se mide la dispersión. | Delata holguras, roces del receptor contra el marco y células cansadas. Es la parte del error que ningún ajuste corrige. |
| Error de indicación | Se recorre el campo con cargas crecientes, y a ser posible también decrecientes, comparando con el valor de los patrones. | Es el error corregible. En los dos sentidos revela además la histéresis, habitual cuando hay estructura metálica de por medio. |
Si hay que priorizar por falta de tiempo o de patrones, la excentricidad va primero. Es el ensayo que reproduce lo que pasa cada día en la plataforma, y el único que detecta un reparto defectuoso entre células.
Aquí está la diferencia práctica con una balanza de laboratorio. Nadie lleva 30 toneladas de masas patrón a un puente báscula, y comprarlas no tiene sentido.
La salida que contempla el propio procedimiento es la carga de sustitución: se ensaya el primer tramo con masas patrón de verdad; después se retiran y se reemplazan por cualquier carga estable —lingotes, bidones, la propia mercancía— hasta reproducir la misma indicación; y sobre esa carga sustituta se vuelven a añadir las masas patrón para cubrir el tramo siguiente. Se avanza a escalones hasta el alcance máximo.
Tiene un coste: cada sustitución añade incertidumbre, y esa incertidumbre se acumula escalón a escalón. Por eso el resultado en el extremo alto de una báscula grande nunca es tan bueno como el del primer tramo, y por eso conviene disponer del mayor juego de masas patrón que sea razonable: cuantos menos escalones, menos incertidumbre arrastrada.
La clase no la decide el tamaño de la báscula sino su división de escala. Si el error máximo admisible del juego se acerca al escalón que se quiere juzgar, el ensayo no distingue el instrumento del patrón. En instrumentos de gran alcance y división gruesa suele bastar una clase M, mientras que una balanza de precisión exige subir a E o F.
Las clases y los alcances están en masas patrón E1, E2 y F1. Para básculas colgantes, tolvas y ganchos pesadores, donde la carga se cuelga en vez de apoyarse, hacen falta masas de gancho.
Una báscula de células de carga no mide masa: mide la fuerza que ejerce esa masa, que depende de la gravedad del lugar. Y depende también del montaje: la nivelación, el asiento de la estructura, la temperatura de la nave y hasta el viento en una plataforma exterior.
Nada de eso viaja con el equipo, así que calibrarla en otro sitio no vale. Se calibra donde trabaja, nivelada, estabilizada y con el receptor libre: un roce del plato contra el marco o una piedra bajo la plataforma arruinan el ensayo antes de empezar.
Es la confusión más frecuente en básculas, porque muchas se usan para vender. Un instrumento de pesaje empleado en transacciones comerciales —determinar el precio que paga un cliente, liquidar una entrega— está sujeto al control metrológico del Estado, que obliga a una verificación periódica realizada por quien la ley designa. Es un acto reglamentario: la báscula cumple o no cumple, y de ahí sale el precinto.
La calibración es otra cosa: no dice si cumple, dice cuánto se desvía y con qué incertidumbre. Es lo que hace falta para el sistema de calidad, para corregir una medida o para saber si el instrumento sirve al proceso.
Una no sustituye a la otra. Una báscula comercial verificada puede estar perfectamente dentro de la ley y aun así no servir para un control de proceso exigente; y una báscula industrial calibrada con resultados impecables sigue sin poder usarse para vender si le falta la verificación reglamentaria.
No hay un periodo universal: depende del uso, de lo crítico que sea el resultado y del historial de deriva del propio instrumento. Un periodo anual es un punto de partida, pero el criterio lo da la deriva medida: si dos calibraciones seguidas apenas se mueven, el intervalo puede alargarse; si una sale justa, hay que acortarlo.
Entre calibraciones, la verificación intermedia con una masa de control cuesta un minuto: se pesa siempre la misma masa en el mismo punto, se anota y se vigila. Si la lectura empieza a irse, se sabe en el momento y no once meses después.

La calibración de las Básculas según el mencionado procedimiento se realiza por comparación determinando las diferencias entre la lectura de la Báscula y el valor nominal de la Masa Patrón en sucesivos puntos de medición, normalmente 3 ó 5 puntos a lo largo de la escala de uso de la Báscula.
También es necesario medir las condiciones ambientales de temperatura y humedad en el momento y lugar donde se están realizando las mediciones.
Las Masas patrón deben estar Certificadas ISO 17025 y conformes a la OIML R-111 para poder transferir la trazabilidad metrológica correctamente. Para saber sy las masas están conformes, es necesario que en el propio certificado de calibración de las masas patrón se haya incluido su clasificación según la clase que establece el documento OIML R-111, siendo la E1 la mejor y la M3 la peor. Para aplicaciones de laboratorio las F1 y para aplicaciones industriales una M1 suele ser suficiente en la mayoría de los casos.
Juegos de masas OIML E1 (303/304)
Juego de pesas, forma de botón, acero inoxidable pulido
Material pesa de control: Acero inoxidable pulido
Material estuche: Madera acolchada

Juegos de masas OIML E2 (313/314)
Juego de pesas, forma de botón, acero inoxidable pulido
Material pesa de control: Pesas individuales acero inoxidable pulido, Pesas de miligramos alpaca
Material maleta: Madera acolchada. Pesas de miligramos (1 mg - 500 mg) en estuche de plástico extraíble

Juegos de masas OIML F1 (323)
Juego de pesas, forma de botón, acero inoxidable pulido
Material pesa de control: Pesas individuales acero inoxidable pulido, Pesas de miligramos alpaca
Material maleta: Madera acolchada. Pesas de miligramos (1 mg - 500 mg) en estuche de plástico extraíble

En caso de no querer o poder realizar las calibraciones de manera interna o necesitar que ésta sea acreditada ISO 17025, se debe acudir a un Laboratorio Acreditado según la norma ISO 17025. En España, es la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) la que acredita a estos Laboratorios para que puedan emitir los Certificados de Calibración de las Balanzas. En su página web www.enac.es puedes encontrar los diferentes laboratorios Acreditados actualmente. Como sugerencia por plazos de entrega y precios, el Laboratorio de Calibración CALTEX www.caltex.es es una buena opción.

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